G??Calla, calla que al final nos quedaremos en casita. El calzonazos de Pedro se confi+? y para cuando quiso hacer las reservas ya no quedaba nada.
G??Menuda faena, nena. Todo el a+?o esperando para eso. -+Y por qu+? no vais a otro sitio por aqu+? cerquita?
G??Pues si te digo la verdad, se me han pasado las ganas de ir a ning+?n sitio.
G??Pero mujer, aunque sea por cambiar de aires.
G??Nada, este a+?o como vosotros, nos quedamos a pasar calor.
G??Anda que me iba a quedar yo si la cuenta corriente me lo permitiera.
G??…por la ma+?ana a la piscina y por la tarde a tomar algo en cualquier terracita.
G??Pues vaya plan.
G??Hija, escuch+?ndote cualquiera dir+?a que quieres que nos vayamos.
G??Paco, cari+?o, olv+?date de dar el palo en casa de los Rodr+?guez que se quedan.
-?
-?-?Raimundo lo hab+?a intentado todo para aumentar el tama+?o de su pene. Hab+?a probado
cremitas, artilugios y cuantas soluciones milagrosas llegaban a su correo electr+?nico. Se hab+?a paseado por todas las cl+?nicas de cirug+?a est+?tica de la ciudad, pero no encontr+? ning+?n doctor que quisiera considerar su miembro viril como un micropene merecedor de cirug+?a.
-?-?Raimundo nunca hubiera imaginado lo feliz que pod+?a hacerle aquel ba+?o en el mar. Mientras las l+?grimas de dolor se mezclaban con las de alegr+?a, la guapa enfermera sosten+?a entre las enguantadas manos su miembro henchido, poderoso, y lo limpiaba con mimo de cualquier resto de tent+?culo.
-?
G??Venga Carlitos que el se+?or se espera.
-?-?Carlitos mir+? al se+?or del gorrito y del delantal blanco que sosten+?a en su mano derecha el utensilio para hacer bolas y le sonre+?a con desgana.
G??Venga cielo, -+de cuantas bolas lo quieres?
-?-?Carlitos se imagin+? un cucurucho coronado por un ej+?rcito de relucientes bolas de helado multicolor.
G??Tres G??se conform+? a sabiendas de que era lo m+?ximo.
G??-+Y de qu+? las quieres coraz+?n?
G??De chocolate.
G??-+Quieres las tres de chocolate?
G??S+?.
G??Pero cielo…
G??D+?jelo se+?ora, a los chavales les encanta el chocolate.
G??S+? claro, pero la que despu+?s le aguantar+? los retortijones ser+? yo.
-?-?El heladero cerr+? la boca y apret+? los dientes para que no se le escapara ning+?n improperio.
G??Venga Carlitos, -+qu+? te parece una de lim+?n, otra de mel+?n, y la tercera de sand+?a. -+Las tres bolas-?de frutita buena?
-?-?Carlitos puso cara de que la frutita buena se la comiera su madre.
G??De chocolate.
G??Mira Carlitos que no te compro ning+?n helado -+eh?
-?-?El heladero sudaba con ah+?nco mientras contemplaba resignado como aumentaba la cola de clientes frente al carrito de los helados.
G??Venga, p+?ngale, lo que le he dicho.
G??-?Lim+?n, mel+?n y sand+?a marchando!
G??-?Quiero chocolate! G??berre+? Carlitos.
G??Nada de chocolate.
-?-?Carlitos todav+?a pataleaba en el suelo cuando el heladero le alarg+? a su madre un cucurucho de lim+?n, mel+?n y sand+?a.
-?-?La se+?ora mir+? alternativamente a su hijito y al helado. A aquellas alturas la cara del ni+?o ya estaba-?del mismo color-?que-?la bola de sand+?a.
G??Mire, -+sabe qu+?? Deme uno de chocolate a ver si se calla de una vez.
-?-?El heladero permaneci+? seis segundos y medio inm+?vil, mirando con expresi+?n incierta a la se+?ora y al cucurucho que sosten+?a en su mano derecha.
G??-+Y yo que hago con esto? G??dijo finalmente al ver que la clienta no se daba por aludida.
G??El nene no lo quiere y yo estoy a dieta G??respondi+? la se+?ora.
-?-?El heladero mir+? con desesperaci+?n como las bolas empezaban a derretirse y a gotear sobre su mano. Tras chasquear la lengua lo lanz+? a la papelera.
G??Venga Carlitos, que la mama te compra uno de chocolate.
-?-?El heladero hundi+? tres veces el utensilio met+?lico en la cubeta del helado de chocolate y le alarg+? el cucurucho a la se+?ora. +?sta pag+?, le dio el helado al ni+?o y le cogi+? de la otra mano.
-?-?Carlitos mir+? goloso las sabrosas bolas del helado triple. Sus gl+?ndulas salivares estaban segregando a lo loco.-?El ni+?o-?sac+? la lengua y la acerc+? ansioso al objeto de su deseo. Cerr+? los ojos arrobado-?y lami+? con desespero. Las tres bolas cayeron al suelo.
La web de Ediciones Parnaso ha sido reestructurada
